El trabajo de traductor

Puente de la torre de LondresHola. Mi nombre es Jaquelina y quiero contarles un poco acerca de mi profesión.

Soy traductora independiente de inglés y castellano  y profesora de lengua inglesa. Cursé mis estudios en Argentina y en el Reino Unido, y vivo en Londres desde el año 2004.

Antes de comenzar mi carrera universitaria, me imaginaba trabajando para la ONU o acompañando a un presidente a conferencias en sus viajes por el exterior. En realidad no tenía bien claro la diferencia entre traducción e interpretación, ya que la traducción es por escrito y la interpretación es oral, y, ahora me doy cuenta de que me imaginaba trabajando de intérprete más que de traductora.

Sin embargo, durante mis estudios, comencé a descubrir fases apasionantes del campo de la traducción… Me di cuenta de que para traducir tenía que aprender muchísimo sobre campos o especialidades que quizá antes no despertaban mi curiosidad. Una carta de negocios, una publicación médica, el manual de instrucciones de maquinarias, la licencia para utilizar un software o un contrato de  empleo: todos estos documentos implican una investigación exhaustiva de la terminología y contexto de origen y destino del texto final.  Por eso al recibir un documento para traducir, tengo que analizarlo en detalle, y muchas veces necesito hacerle preguntas al cliente sobre el origen del documento, la intención, el lugar donde se publicará, a qué clase de lectores está destinado, etc.  Un aspecto fascinante de la traducción es que no se limita al conocimiento de idiomas. Los idiomas son solo el instrumento con el que transmitimos conocimiento en diversos campos específicos…Por eso al traducir, también aprendo mucho sobre otras especialidades y solicito el asesoramiento de expertos en medicina, contabilidad, informática, leyes, etc. para corroborar que la forma en que expreso ciertos conceptos sea la adecuada en el idioma meta.

Al igual que en otros ámbitos, la informática ha tenido gran influencia para los traductores. Nos ha beneficiado mucho ya que ahora los documentos son electrónicos en la mayoría de los casos, así como también los diccionarios y ahorramos mucho tiempo (y lugar) al realizar nuestro trabajo. Internet nos abrió un sin número de posibilidades ya que estamos en contacto con empresas de todo el mundo mientras trabajamos desde casa. También tenemos que usar memorias de traducción y nuevos programas para adaptarnos a las exigencias del mercado. Como en todas las profesiones, tenemos que estar capacitándonos constantemente si queremos ofrecer la calidad que nuestros clientes buscan.

Algunos traductores trabajan como empleados contratados para empresas internacionales, organismos intergubernamentales, o agencias de traducción. La mayoría, como en mi caso, trabajamos independientemente. Al no estar en relación de dependencia tenemos libertad para organizar nuestros horarios y las condiciones o métodos de pago para cada cliente. Las agencias de traducción suelen imponer las condiciones en muchos casos, pero depende de cada traductor si está dispuesto a aceptar o no lo que se le ofrece.

En resumen, mi trabajo sin Internet casi que no sería posible… el trabajo de traductor implica investigación, capacitación y conocimiento de culturas, campos específicos del conocimiento y de idiomas. Los idiomas son el instrumento para transmitir el conocimiento. Los traductores facilitamos la comunicación, pero no somos diccionarios bilingües. La traducción es el proceso de reproducir en forma escrita el texto de un idioma origen a otro idioma meta que generalmente es la lengua nativa del traductor. Cuanto menos se note que el texto ha sido traducido, mejor será la calidad de la traducción.

En otra publicación seguiré contándoles sobre mi profesión, experiencia y otras curiosidades que quizás les resulten interesantes.

Espero sus comentarios y que nos contactemos a través de twitter, linkedin o facebook.

Saludos,

Jaquelina

Anuncios